¿Cómo se actualizan las pensiones de alimentos?

 

Las pensiones de alimentos representan la cantidad que uno de los progenitores ha de satisfacer al otro para el mantenimiento de los hijos. Constante la convivencia ambos progenitores afrontan los gastos de los hijos, y para seguir cubriendo dichas necesidades si la familia se separa hay que establecer una cantidad conforme las posibilidades y necesidades.

Esa pensión se fija en un momento determinado con la perspectiva de futuro, de manera que en unos años si no se adecúa al incremento del coste de la vida, la pensión no cumplirá su objetivo, porque es, como dicen los economistas una deuda de valor.

A veces surge la controversia en cuanto a si las pensiones han de subir conforme al sueldo de quien ha de pagarlo o conforme al IPC y teniendo en cuenta que las pensiones están orientadas a cubrir las necesidades de los hijos, el importe de las mismas se adecuará al IPC de forma generalizada de manera que es a este índice al que hay que estar. Naturalmente pudiera ocurrir que los ingresos del obligado al pago no se incrementaran en la misma medida pudiendo hacer que quebrara la proporcionalidad entre la pensión y los ingresos de quien la abona, y en ese caso pudiera ser motivo para modificar dicha pensión.

En Alonso y Tinoco Abogados de Familia en Badajoz indicamos a nuestros clientes que el primer año de vigencia de su sentencia, bien sea en un proceso de mutuo acuerdo o tras un procedimiento contencioso, la pensión es la que se establece en la misma, y como norma general, a primeros de enero de cada año hay que actualizar la pensión.

¿Cómo se calcula?

Es muy sencillo, vamos a distinguir dos escenarios posibles:

Primer año:

Siguiente al establecimiento de la pensión: actualizaremos la pensión conforme el IPC que medie entre el mes de la fecha de la sentencia y diciembre del año de la sentencia.

Segundo año y siguientes:

actualizaremos la pensión del año anterior conforme el IPC del año anterior.

 

La necesidad de adecuar el importe de la pensión es indiscutible y no hacerlo supone desasistir a los hijos en una parte de la pensión e incumplir una sentencia, pudiendo dar lugar a un proceso de ejecución ante el Juzgado.

 

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